martes, 16 de julio de 2013

Una mirada al pasado.

Sigo en mi intento por destruir el muro que construí. Ese muro que no me permitía acercarme al amor. Todo empezó hace dos años. Conocí a un chico, empezó siendo mi amigo, un buen amigo. Pero yo me estaba enamorando completamente de él. ¿Qué pasó? que me rompió el corazón. Me destruyó completamente. Pasaba noches llorando. Pensando  en lo cabrón que era. Y en lo estúpida que era yo por seguir queriéndolo. Y entonces me prometí a mi misma que nunca más iba a sufrir. No quería enamorarme nunca más. No quería sufrir así más. No creía en el amor. 'Solo es una farsa' pensaba. Y ahora me doy cuenta de que no todos los chicos son como él. Que puedo encontrar a alguien que me quiera y no me haga daño. Pero, ¿como sé que no me van a hacer daño? Aunque ya lo "olvidé" hace tiempo, sigue estando de vez en cuando en mi mente. No lo he "olvidado", he dejado de sentir lo que sentía por él, pero me sigue doliendo recordar. ¿Habéis creído alguna vez en la magia? yo no mucho, pero una "adivina", me dijo una vez que ese chico por el que tanto sufrí seguía ahí, e iba a entrometerse en todas mis relaciones. ¿Sabéis lo que es eso? le odio tanto.. Lo único que quiero es que salga de mi vida de una vez, que salga de mi mente, de mi corazón. Que se borren todos los recuerdos relacionados con él. ¿Pero como hacer eso? es imposible. Ahora me he hecho otra promesa, que encontraré a alguien que me quiera y me quitaré el escudo que me envuelve. Lo haré. Y seré feliz. Porque el amor, al fin y al cabo, existe, ¿no?

Soy yo, de nuevo.

Hasta hace aproximadamente un mes no me di cuenta de lo mal que estaba encaminando mi vida, ¿esa era la vida que realmente quería? Me estaba alejando de todos mis amigos, de mi familia, de todas las personas que me habían apoyado siempre. Y cambié, di un vuelco radical a esa vida. Fue difícil, ya que ese cambio suponía alejar a ciertas personas que quería, pero que no me estaban haciendo ningún bien. Y desde entonces he vuelto a ser aquella chica que era hace dos años. Alegre, con ganas de viajar, de salir de fiesta, de conocer mundo, de enamorarse. Esa chica con ganas de vivir. Y todos lo han notado. Ahora estoy feliz. Esa felicidad que hacía tanto tiempo que no tenía... Me apetece gritar, decirle al mundo que he vuelto, que ahora soy más fuerte que nunca, más madura. Que ya no soy la chica débil que se dejaba llevar por los demás. Que esta soy yo de verdad, y vengo para quedarme.